Zona de Abonados
Email
Clave
Olvidó su clave ?
 
Usted está aqui: HISTORIA - La Lastrilla -
ATRÁS
 
HISTORIA DE LA LASTRILLA
Lo más probable es que La Lastrilla naciera para la Historia en los oscuros tiempos de la Repoblación efectuada por los reinos cristianos del Norte de la Península Ibérica durante los siglos X y XI, como consecuencia del impulso repoblador que por este tiempo permitió la Reconquista del valle del Duero. En estas tierras tomaron su asiento las gentes provenientes de los valles cántabros, vascos y navarros que se mezclaron con los reductos poblacionales autóctonos.
Su nombre se debe al diminutivo de la palabra que denomina el terreno sobre el cual se asienta. El suelo calcáreo que rodea a la ciudad de Segovia recibe el nombre de lastras, palabra muy típica de la provincia que significa terreno pedregoso en el que aflora con facilidad la roca caliza madre. Esta denominación podría venir del vascuence arlasta, “losa de piedra formada de manera natural”.
Los documentos escritos nos dan cuenta de la existencia de La Lastrilla desde hace aproximadamente unos 800 años, pero existe un pasado prehistórico del que nos informan los testimonios hallados como consecuencia de las excavaciones de los yacimientos poblacionales en donde vivieron nuestros antepasados más remotos. En efecto, esta constatada la presencia de grupos humanos que hace miles de años tuvieron como asentamiento de sus poblados los terrenos del actual término municipal de La Lastrilla. Así lo prueba el yacimiento excavado recientemente en el paraje denominado como “Las Zumaqueras”, donde han aparecido restos de un poblado de la Edad del Bronce cuya antigüedad podemos datar hacia el año 1200 a. C., aproximadamente.
Para los tiempos romanos posteriores, la mejor prueba del poblamiento de las tierras segovianas la constituye la presencia de nuestro imponente Acueducto. Se especula que la piedra necesaria para su construcción pudiera haber salido de los “bolos de granito” que se extienden a flor de tierra por el barrio de San Lorenzo de Segovia y en El Sotillo, núcleo poblacional perteneciente a La Lastrilla.
La primera vez que se menciona a La Lastrilla con este nombre, corresponde a un documento eclesiástico escrito es en el año 1247, como consecuencia de las relaciones de préstamo efectuadas por la mesa episcopal y por la de los canónigos a los colonos que trabajan las tierras propiedad de la Iglesia.
La segunda noticia nos la proporcionan las Ordenanzas que regulan el consumo del agua de la Cacera del río Cambrones por parte de la Noble Junta de Cabezuelas, elaboradas en el año 1401, y que podrían haber sustituido a otras anteriores conocidas desde tiempo inmemorial. En este documento se menciona a La Lastrilla como titular de los derechos de Ojalvilla, población hoy en día desaparecida pero que entre los siglos XI y XIV se asentó en los terrenos en los que hoy lo hace el nuevo barrio de El Sotillo.
La tercera noticia escrita data de los primeros años del siglo XVI. Nos la proporciona el documento fechado en el año 1533 cuyo contenido es el Parecer sobre las averiguaciones de las vecindades de la provincia de Segovia, y en el que se menciona a La Lastrilla como arrabal de Segovia.
Las tierras de labor pertenecientes al término municipal del pueblo son eminentemente agrarias y la dedicación de sus vecinos, por tanto, siempre ha estado relacionada con las labores propias de la economía agrícola y ganadera. Por este motivo, cuando se confeccionó el Catastro del Marqués de la Ensenada, hacia la mitad del siglo XVIII, quedaron reflejadas en dicho documento muchas y muy variadas noticias sobre la economía y las costumbres sociales de esta pequeña aldea segoviana.
A partir de estas fechas las noticias sobre La Lastrilla son abundantes y en el siglo XIX nos informan sobre la independencia del pueblo a partir del año 1833, tras la nueva reorganización provincial efectuada por el ministro Javier de Burgos. Las fuentes de información más ricas para conocer el pasado reciente del pueblo, las encontramos en los Libros de Actas del Ayuntamiento y en los Libros Sacramentales de la parroquia de San Juan Bautista.
La existencia del pueblo se debe, sin duda alguna, a la presencia de la fuente de San Frutos en sus cercanías. De ella se han abastecido sus habitantes a lo largo del tiempo, lo que ha condicionado las posibilidades de crecimiento del pueblo, dado que dicha fuente solamente era capaz de calmar la sed de un número muy limitado de vecinos. Por esta razón, la población de La Lastrilla nuca ha superado los 250 habitantes, hasta que en los últimos años fue modernizada la red de abastecimiento de agua domiciliaria. Las nuevas infraestructuras han permitido un importante crecimiento de la población y una gran diversidad en lo que a las actividades económicas se refiere, pudiendo afirmar que en la actualidad La Lastrilla es uno de los municipios más dinámicos de la provincia de Segovia.
Su proyección hacia el futuro es tan decidida y tan importante, que podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que estamos ante un horizonte muy halagüeño y muy esperanzador, en el que la calidad de vida de sus vecinos es la gran preocupación de su Ayuntamiento a través del buen hacer de su gobierno municipal.
  
 
                                                                      
                                                                       Francisco Javier Mosácula María
                                                                       Doctor en Historia por la UNED
 
Desarrollado por INFORWEB MULTIMEDIA ESPAÑA